Eurabian News

Sobre la transformación de Europa en Eurabia y la Tercera Yijad

Archive for 19/12/05

Una buena noticia desde Qatar

Posted by Spanish Eowyn en 19/diciembre/2005

Como siempre doy malas o peores noticias el dar una noticia buena, me da más que alegría.

Qatar, el Estado del Golfo Pérsico, ha ofrecido tierra en varias Iglesias cristianas para construir lugares de culto. La primera Iglesia Católica abrirá posiblemente en 2006, según dijo Fr. Justo Lacunza, rector del Instituto Pontificio para los Estudios Islámicos en Roma.

(Simplemente espero que no les pase como a estos otros.)

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Las elecciones en Iraq

Posted by Spanish Eowyn en 19/diciembre/2005

Con las elecciones en Iraq (vía Prevostmazp) se cierra un ciclo en el país.

Pero hay cosas del pasado que no debemos olvidar. Hoy se ha publicado un libro titulado “El gran libro negro de los horrores de Sadam“. Muy interesante: lo copio:

Le livre noir de Saddam Hussein (El libro negro de Sadam Husein) es una robusta denuncia del régimen de Sadam que no cae en la trampa de ver todo lo que sucede en Irak a través de un prisma centrado en Estados Unidos. Los autores –árabes, americanos, alemanes, franceses e iraníes– han elaborado el trabajo más completo hasta la fecha sobre los crímenes de guerra del ex presidente iraquí, manejando una masa de pruebas que hacen superfluos los argumentos contra la intervención.

“El primer arma de destrucción masiva era Sadam Husein”, escribe Bernard Kouchner, que lleva siguiendo las atrocidades perpetradas en Irak desde que encabezó la primera misión de Médicos Sin Fronteras, allá por 1974. “Preservar la memoria de los arrestos arbitrarios que realizaba cada mañana la policía de Sadam, de la tortura horrible y humillante, de las violaciones organizadas, de las ejecuciones arbitrarias y de las prisiones llenas de gente inocente no es solamente un deber. Sin eso, uno no puede comprender ni qué era la dictadura de Sadam ni la urgente necesidad de derrocarle”.
La obsesión de muchos periodistas y comentaristas con la infructuosa caza de armas químicas, biológicas y nucleares ha significado que gran parte de las pruebas de las atrocidades de Sadam en el Irak liberado hayan sido infradifundidas. Sinje Caren Stoyke, arqueóloga alemana y presidente de Archeologists for Human Rights, cataloga 288 fosas comunes, una lista que ya ha quedado obsoleta, con el descubrimiento nuevos enclaves cada semana.
Cadáveres hallados en una fosa de Hilla.“Estas fosas comunes no son ningún secreto”, anota Stoyke. “Los convoyes militares cruzaban las ciudades llenos de prisioneros civiles, y volvían vacíos. La gente que vivía cerca de los enclaves de ejecución escuchaba los gritos de hombres, mujeres y niños. Oían los disparos seguidos del silencio”.
Stoyke estima que en Irak hay un millón de personas desaparecidas, presumiblemente muertas, y se ha dejado a las familias ante la terrible tarea de encontrar e identificar los restos de sus seres queridos.
Abdalá Mohamed Husein era un soldado que luchaba en las montañas cuando las tropas iraquíes tomaron la aldea kurda de Sedar y deportaron a las tres cuartas partes de sus habitantes, incluidos su madre, su esposa y sus siete hijos. Les llevaron a un campo de concentración en Topzawa; desde allí, algunos fueron trasladados a un campo de ejecución próximo al enclave arqueológico de Hatra, al sur de Mosul. Se han hallado los restos de 192 personas –123 mujeres y niños y 69 hombres–; entre ellos, los de la esposa de Abdalá y los de tres de sus hijos. No hay rastro de su madre ni de los otros cuatro niños. Fueron víctimas de la genocida campaña Anfal, que pretendía exterminar a los kurdos.
Entre 100.000 y 180.00 kurdos desaparecieron o murieron entre febrero y septiembre de 1988. El bombardeo de la aldea kurda de Halabja con armas químicas –gas mostaza, tabún, sarín y gas VX, entre otras–, el 16 de marzo de 1998, que provocó la muerte de entre 3.000 y 5.000 civiles, fue la más difundida de estas atrocidades porque tuvo lugar cerca de la frontera con Irán y las tropas de este país pudieron penetrar, con la ayuda de los kurdos, y grabar y fotografiar a las víctimas.
Pero Halabja no fue un caso aislado: Sadam utilizó armas químicas al menos 60 veces contra las aldeas kurdas durante la Anfal.
Y los kurdos no eran las únicas víctimas de Sadam, que ordenó el arresto de numerosos chiíes. Saadoun Kassab, un ingeniero que ayudó a construir, en 1957, Abú Ghraib –prisión diseñada para albergar 4.000 presos–, fue después confinado allí durante un año. Kassab contó lo que sigue al editor del Libro Negro, Chris Kutschera: “Cuando me encarcelaron en Abú Ghraib, en 1985, había 48.500 presos. Me encarcelaron durante ocho meses en un espacio de 1×1,5 metros; una caja. A veces me quedaba allí dentro durante dos semanas, sin salir. Quería ser interrogado para salir, ver a seres humanos y la luz del día. Y todo por saludar a Saad Saleh Jaber[1]. Vi a gente morir”.
Abdul Hadi al Hakim, chií, fue arrestado, con 90 miembros de su familia, el 10 de mayo de 1983, y detenido durante ocho años sin ser acusado ni juzgado. El más joven de la familia detenido tenía apenas 14 años. Su padre y dos hermanos, junto con otros 13 parientes, fueron ejecutados en las primeras semanas. El resto fue encarcelado en Abú Ghraib: 22 personas en una celda que medía 4×6 metros. No había agua corriente, y un agujero en la esquina servía como retrete. Relatando su detención para el libro, Abdul al Hakim dice: “¿Los peores momentos? Todo era terrible, pero lo peor era el miedo a ser ejecutado. Cada vez que escuchábamos girar la cerradura nos quedábamos callados; podía ser el momento de morir, para mí, para otro. Estoy furioso con los que mezclan los crímenes de los americanos con los de Sadam, cuando no son comparables”.
Un militar de EEUU, ante el cementerio-memorial de Halabja.La represión de los chiíes incluyó la deportación forzosa a Irán, que comenzó cuando los baazistas llegaron al poder. Al menos 40.000 fueron deportados en una primera oleada, en 1969-71, y otros 60.000 en una segunda oleada de 60.000, nueve años más tarde. Las deportaciones continuaron a lo largo de los años 80. En el momento de la caída de Sadam vivían en Irán 200.000 iraquíes: una cuarta parte eran kurdos, y el resto árabes chiíes. De estos exiliados, 50.000 vivían paupérrimamente en campamentos de refugiados.
El exterminio de los árabes de las marismas, una antigua población que vivía en los pantanales de Mesopotamia, tuvo lugar entre 1991 y 2003. De los 400.000 habitantes con que contaba la zona hace 30 años se ha pasado a los 83.000 de la actualidad; 11.000 huyeron a Bagdad, y residen allí como pueden; 80.000 huyeron a Irán. Los soldados iraquíes asesinaron a miles, y las marismas fueron drenadas, lo que trajo el hambre y las enfermedades a los que se quedaron.
La brutal represión del levantamiento chií posterior a la Guerra del Golfo de 1991 dio lugar a otras 300.000 muertes, en su mayoría civiles.
En el Irak de Sadam nadie, ni siquiera los familiares y colaboradores más cercanos al dictador, estaba seguro. Tarik Alí Saleh, ex juez y presidente de la Asociación de Juristas Iraquíes, escribe que durante el reinado del partido Baaz (1968-2003) los servicios de seguridad arrestaban y encarcelaban a la gente sin cargos; además, se les denegaba el contacto con la familia o con un abogado. Todo el mundo constituía objetivo, incluso las mujeres y los niños. La tortura era utilizada sistemáticamente para asegurar las confesiones: palizas, quemaduras, arrancamiento de las uñas de los dedos, violaciones, descargas eléctricas, baños de ácido, privación del sueño, la comida o el agua…
Después estaban las víctimas de las tres guerras devastadoras libradas por Sadam. Se estima que en el conflicto irano-iraquí murieron más de un millón de personas, de ambos países: Kutschera lo compara con la Primera Guerra Mundial por la colosal pérdida de vidas y por el empleo de la guerra de trincheras. Su enorme coste animó a Sadam a invadir Kuwait, con el fin de hacerse con sus activos. Por otra parte, su rechazo a cumplir las resoluciones de la ONU que le obligaban a desarmarse llevó, finalmente, a la invasión de Irak y a su derrocamiento.
Para Kouchner, es necesario precisar estos crímenes uno por uno, con todo su horror, describiendo su naturaleza y afirmando lo que se olvida con demasiada frecuencia: Sadam fue uno de los peores tiranos de la historia, y era urgente librar de él al pueblo iraquí.
Bernard Kouchner.Kouchner, ministro francés de Sanidad hasta que el secretario general de la ONU, Kofi Annan, le designó su representante especial en Kosovo, esperaba que una comunidad internacional cohesionada lograra derrocar a Sadam de la manera en que una acción resuelta por parte de aquélla libera un país. Se sintió amargamente avergonzado cuando el veto francés en el Consejo de Seguridad dividió a la comunidad internacional e imposibilitó formar un frente unido para derrocar al dictador. “¿Había un modo peor de dejar plantados a los que esperaban tanto de nosotros?”, se pregunta en el libro.
Parece sorprendente que una denuncia tan robusta de Sadam venga de Francia, y aún más que muchos de sus autores puedan ser considerados de izquierda.
Mientras que los manifestantes pacifistas australianos han alabado la obstinada oposición de Francia a la guerra, Le livre noir de Saddam Hussein traza la vergonzosa historia del apoyo a ultranza de Francia a Sadam, de izquierda a derecha, durante 30 años; una relación que se basó fundamentalmente en el intercambio de petróleo iraquí por misiles, cazas y tecnología nuclear franceses.
La amistad del presidente Jacques Chirac con Sadam se remonta a los años 70, cuando era primer ministro con Valery Giscard d’Estaing. Cuando Sadam llegó a Francia, pasó un fin de semana privado con Chirac en la Provenza, y en otra visita Chirac acudió al aeropuerto para recibir a su “amigo personal”, por el que sentía respeto y afecto.
La única ruptura en este idilio fue la invasión de Kuwait, cuando Francia se unió a la coalición de la ONU conformada para restaurar la soberanía kuwaití. Pero en los 15 años que siguieron a la guerra Irán-Irak Francia trabajó febrilmente por levantar las sanciones y normalizar las relaciones con Irak y con Sadam, a fin de restaurar las relaciones con un lucrativo socio comercial.
Determinados a mantener a Sadam en el poder, los franceses no denunciaron al dictador ni una sola vez. Aun así, lejos de evitar la guerra, el veto francés en el Consejo de Seguridad la facilitó. En ausencia de una resolución de la ONU que autorizase el uso de la fuerza contra Sadam, la única posibilidad era una coalición liderada por Estados Unidos.
Los franceses, al igual que todos los que se opusieron a la guerra, han argumentado implícita o explícitamente que, aunque Sadam tenía su lado desagradable, no era peor que los líderes de países como Arabia Saudí, Irán, Siria o Egipto, y menos aún que los de Zimbabue, Birmania, Corea del Norte o China.
Un grupo de iraquíes trata de derribar una estatua de Husein el mismo día de la toma de Bagdad por los Aliados.Para los franceses, y para muchos de los detractores de la guerra, el argumento favorito era que Irak sería un caos sin Sadam. En el Libro Negro se citan estas palabras de un diplomático francés: “No existe oposición. La situación en Irak no cambiará en un cierto período de tiempo. Si Sadam Husein desaparece es el régimen lo que será arrastrado, y habrá una anarquía federal”.
La gente que optó por esta opinión se siente justificada con cada revés que afronta el régimen de Irak y los ataques de los terroristas suicidas.
Lejos de sacar brillo a las dificultades para reconstruir Irak, el libro documenta hasta qué punto era inevitable, luego de 35 años de dictadura brutal, durante la cual Sadam eliminó despiadadamente las estructuras sociales, la oposición política y a aquellos miembros de su partido que consideró una amenaza.
El sistema represivo puesto en vigor por Sadam era impenetrable desde dentro. No existía solución democrática a la dictadura: ningún movimiento popular, ninguna insurrección podría haberle destronado, como supieron kurdos y chiíes por su propia y sangrienta experiencia.
“La guerra americana tal vez no fuera una buena solución para deshacerse de la dictadura de Sadam Husein. Pero, como muestra este libro, tras 35 años de una dictadura de excepcional violencia, que ha destruido la sociedad civil iraquí y ha creado millones de víctimas, no existía una solución buena”, sostiene Kutschera.
Se ha acusado a Sadam y a siete de sus cómplices de ordenar el asesinato de más de 140 personas procedentes, principalmente, de la ciudad chií de Dujail, al norte de Bagdad, después de que aquél sufriera allí un atentado en 1982.
Chris Kutschera (dir.): Le livre noir de Saddam Hussein. Oh Editions (París), 2005. 700 páginas. Prefacio de Bernard Kouchner.
Rebecca Weisser, ex diplomática australiana y especialista en asuntos de la Francofonía.

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Sobre Afganistán

Posted by Spanish Eowyn en 19/diciembre/2005


Sobre la misión que llevan allí nuestros soldados, podeis ver HLH y también el blog zetapolleces. En el pimero de ellos hay un link al blog Telaraña muy interesante.

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Nueva detención de Islamistas en España

Posted by Spanish Eowyn en 19/diciembre/2005

El ministro del Interior, José Antonio Alonso, dijo que los detenidos en la operación contra el terrorismo islamista practicada este lunes, que son ya 16, tenían en su poder varios componentes “que pueden ser utilizados para la elaboración de artefactos explosivos”, aunque faltaban otros “indispensables”. Así, explicó que en los dos registros practicados en Sevilla se ha intervenido “acetona, agua oxigenada, aguarrás, disolvente, ácido cítrico y extracto de regaliz y limón”, pero que faltaban otros componentes “indispensables” para la confección de artefactos explosivos.
El titular de Interior dijo que las primeras investigaciones apuntan a que no tenían intención de cometer atentados en territorio español y que el grupo –que iba a enviar próximamente dos voluntarios a Irak– estaba dividido en un “núcleo duro” que tomaba decisiones, otro que captaba terroristas y un tercero dedicado a falsificar documentos.
En la operación, denominada “La Unión”, han participado un centenar de agentes de la Comisaría General de Información, los Tedax y la Policía Científica. La operación, que se saldó con catorce detenidos, se prolongó durante la noche y mañana del lunes con diversos registros en Málaga, Nerja, Lérida, Sevilla y Baleares. El operativo ha estado coordinado por el director general de la Policía, Víctor García Hidalgo, quien ha tenido informado en todo momento al Secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, y al ministro del Interior, José Antonio Alonso.
Al menos uno de los catorce detenidos es de nacionalidad española, según informaron a Efe fuentes del caso, que explicaron que este arresto se produjo en Málaga. En cuanto a otras nacionalidades, entre los arrestados hay marroquíes, etíopes y, al menos, un ciudadano de Ghana, y no se descartan nuevas detenciones, ya que continúan los registros, según fuentes de la lucha antiterrorista, que descartaron que los detenidos estuvieran preparando algún atentado inminente en España.

Durante la Comisión de Investigación por los atentados del 11-M, el popular Eduardo Zaplana preguntó al ex presidente del Gobierno, José María Aznar, si conocía la expresión Comando Dixan, para ridiculizar la “Operación Lago”. Aznar recordó que “al parecer eso (lo de Comando Dixan) era muy chistoso para dirigirse a unos individuos que hoy están en prisión acusados de pertenecer a una organización terrorista”. El ex presidente citó el auto de Baltasar Garzón en el que se detalla la incautación de bidones con líquidos potencialmente peligrosos, temporizadores y “hasta un teléfono móvil manipulado exactamente igual que los utilizados en los atentados de Atocha”. Y recordó: “En esta misma Cámara, Zapatero me dijo si yo era capaz de sostener que los detenidos en Barcelona eran célula Al-Qaeda”, y “el señor Caldera que si los terroristas pensaban atacar con detergente”, aludiendo al “al Comando Dixan“. Además, citó textualmente a Gaspar Llamazares, también en sede parlamentaria: “A este paso cualquiera que sea un poco moreno y que quiera colaborar en las tareas del hogar va a ser detenido por ustedes por ser miembro de Al-Qaeda”.

En el blog Tizas, se comenta esta noticia diciendo que: “Una nueva operación contra el terrorismo islamista, la tercera en menos de un mes. Lo inquietante es que se parece como un calco a las anteiores. En este caso, como en los precedentes, se trata de fanáticos musulmanes asentados cómodamente en España. Los 14 detenidos residen en puntos tan distantes como Málaga, Sevilla y Lérida, y formaban parte de una red que se dedicaba a reclutar a combatientes para enviarlos a Irak, cercana al conglomerado terrorista Al Qaeda. La redada continúa abierta.

En Andalucía, la Policía Nacional ha detenido a dos personas y ha registrado al menos dos edificios en distintas zonas de la capital sevillana y un tercero en la cercana localidad de Santiponce. Otras seis tres personas más han sido detenidas en la localidad malagueña de Nerja, seis en Málaga capital y otras tres en Lleida. En Baleares no ha habido detenciones, aunque sí se han producido registros.”

Actualización: los expertos corrigen al Ministro: sí había peligro de que atentasen en España los detenidos en esta operación.

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El presunto terrorista canadiense

Posted by Spanish Eowyn en 19/diciembre/2005

Hace días me sorprendió encontrar una noticia sobre un presunto terrorista islamista que había sido devuelto a Canadá por la Policía Montada. El resumen de la noticia decía que Abdullah Khadr negaba haber estado en Al-Qaeda, que nunca había tenido ningún problema con nadie y se preguntaba por qué alguien tenía un problema con él.
La cuestión es que este ciudadano canadiense pero criado en Afganistán, se describe como un aspirante a hombre de negocios, que, según el periódico canadiense, The Globe and Mail, “está intentando volver a encarrilar su vida”, después de pasar 14 meses en una prisión de Pakistán. Según él, fue encarcelado injustamente y sometido a malos tratos y vejaciones sexuales por los carceleros paquistaníes.
Sus captores preguntaron por, entre otros famosos sospechosos de Al-Qaeda, por su padre, Ahmed Said Khadr. Excluyendo a su padre, que fue asesinado como más importante terrorista en Paquistán en 2.003, los otros sospechosos canadienses han sido liberados en Canadá después de haber soportado una odisea en cárceles de otros países.
La historia de Abdullah Khar es similar, aunque a todo ello se une la suya sea una familia de “Al Qaeda”, a pesar de que, según él mismo todo han sido malentendidos. Pero su padre, un fundamentalista musulmán, emigró con su familia a Paquistán en los 80, durante la guerra de los mujahidines contra los invasores soviéticos. Mientras la familia conocía a Bin Laden y otros varios fundamentalistas, los Khadrs inisiten en que sólo ayudaron a huérfanos.
Pero las diversas agencias de Inteligencia alegan que la familia estaba en el meollo del asunto en los años de formación de Al-Qaeda, y que la familia fue perseguida cuando se produjo la invasión USA (hmm, ¿no era una fuerza multilateral de la ONU?) después de los ataques del 11S. La familia se dirigi
ó a Pakistán, pero todos los 4 hermanos fueron arrestados.
Sólo Omar Khadr, 19, sigue en prisión. Está en Guantánamo, Cuba, y ha sido recientemente acusado del asesinato de un soldado de USA muerto en 2002 en una batalla con militantes afganos.
A Abdurahman Khadr, 22, se le permitió volver a Canadá, desde Cuba, después de cooperar con sus captores. Un tercer hermano de 15 años, Abdul Karim, volvió a Canadá lisiado como consecuencia de la batalla que mató a su padre. Durante este período, los miembros de la familia hicieron declaraciones apoyando a Al-Qaeda en un documental de la CBCTV del año 2003.
En cuanto a Abdullah, fue arrestado en el otoño de 2.004. Dice que le gustaría que todos los msuulmanes vivieran juntos en una sola nación, pero que los civiles (luego si son militares sí, ¿está hablando de que quiere que haya una guerra?) no deberían ser asesinados nunca con tal propósito.
Dice que los carceleros le sometieron a torturas, pero que no pudo denunciarlos frente a los agentes “Mike y Bob” que le entrevistaron varios veces porque estaban presentes los carceleros. Y que repetidamente dijo que era ciudadano canadiense. (es curioso: quiere ser de una nación que admite la tortura, pero para librarse de ella, se apoya en su nacionalidad canadiense, que creo que no es país musulmán, aunque algo dhimmie sí que es…).

No fue acusado de ningún crimen durante su estancia en Paquistán.

Bien, pues ahora lo ha sido: USA le ha acusado de comprar armas para Al-Qaeda. En el escrito de acusación, USA alega que, en durante un período de 6 meses en 2003, Mr Kadhr compró aproximadamente cargas de munición de Ak-47 po rvalor de 20.000$, cargas de munición para PK (para uso en las armas PK rusas), lanza-granadas, cohetes y cargas de mortero.
También, Mr. Kadhr declaró a agentes contraterroristas del FBI que le encargó esas actividades su padre, Ahmed Said Khadr, que era un colega de Bin Laden, según está sobradamente probado.
Además, el escrito le acusa de que, además de comprar munición, Abdullah Khardijo a los investigadores que proveyó componentes para explosivos, especialmente peróxido de hidrógeno, para hacer minas y distribuirlas entre los “militantes” de Al-Qaeda. Incluso dijo que su destino era ser usadas contra USA y las Fuerzas de la Coalición en la región Burmil de Afganistán.

Y, por cierto, por si a alguien no le ha quedado claro, LA TORTURA ME PARECE ALGO ABERRANTE, porque hay otras maneras de poder obtener información. Pero me parece muy hipócrita que por un lado diga que quiere que todos los musulmanes vivan en un país -por tanto, se aplicaría la Sharia, que admite la tortura- y luego use la nacionalidad de un país que no la usa para escaquearse de que se la apliquen a él.

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