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Sobre la transformación de Europa en Eurabia y la Tercera Yijad

Al-Qaida y la asistencia social

Posted by Spanish Eowyn en 18/noviembre/2005

En esta entrevista concedida por Abdel-Rahman Ghandour, antiguo miembro de la Cruz Roja internacional y libanesa, y de Médicos sin Fronteras se hace una reflexión interesante acerca del papel que quiere jugar Al-Qaeda sobre la asistencia social, como consecuencia de la nueva llamada realizada por Al-Zawahiri a que los musulmanes vayan a ayudar a Paquistán. Este escritor, especializado en ONG’s islámicas, entre otros libros, ha escrito un libro titulado “Jihad humanitaria: encuesta sobre las ONG islámicas” (Flammarion, 2002).

Tf1.fr : Conociendo la filosofía musulmana, ¿es lógica la llamada de Al-Zawahiri sobre Pakistán?

Abdel-Rahman Ghandour : Desde luego. Entre dentro de la militancia islámica, fundada en la fe pero también sobre el principio de solidaridad. Este es el concepto de la “umma”, la madre patria. Según ese concepto, todos los musulmanes, forman parte de un mismo cuerpo: si una parte es dañada, todos lo son. Esto concierne a todos los militantes, tanto políticos, sociales o combatientes, cada uno a su manera.
Tf1.fr : ¿Podemos por tanto hablar de un “papel social y humanitario” de Al-Qaida y sus afiliados?

A.-R.G. : En mi libro, presentando a Bin Laden como “terrorista humanitario” estaba siendo voluntariamente provocador. En efecto, los grupos que pertenecen a su nebulosa se portan como cada uno lo entiende. Y hasta el presente, no habían jugado nunca un papel social, prefiriendo jugar a los zorros.

La llamada de al-Zawahari es por tanto, muy interesante porque es la primera vez que una estrategia socio-humanitaria de al-Qaïda es puesta en práctica. Algunas organizaciones como Hamas han comenzado por la cuestión social antes de bascular hacia la acción espectacular (¡!), pero al-Qaïda parece seguir el camino inverso. Sus dirigentes han seguramente sentido que la violencia puede no aportarles todo y que es necesario utilizar otros medios para alcanzar su velocidad de crucero. Para continuar su progresión, deben por tanto, dar una asistencia solidaria a su movimiento. Pero no se debe ser idiota: si se inscribe dentro de la ideología musulmana, esta llamada es también una operación de marketing con la que se pretende reclutar más jihadistas. Es también una actuación táctica en contra del gobierno paquistaní, aliado de los Estados Unidos mientras que el 90% de su población es ferozmente anti-americano.

f1.fr : Si esta nueva táctica social, se lleva a efecto, ¿podemos temer un reclutamiento precoz?

A.-R.G. : Desde luego. Esta nueva estrategia de al-Qaïda es una inversión hacia el futuro. Va más allá de las madrasas (escuelas coránicas), incluso que la guerra. Forman unas generaciones de jóvenes que odian a Occidente, los Estados Unidos, Israel y que son persuadidos que todos los modos son buenos para salvar el Islam. Esto será muy difícil de extinguir.

Tf1.fr : Como es normal en estos casos, las ONG islámicas han llegado a los lugares de cachemira, antes que el Gobierno paquistaní. ¿Por qué?

A.-R.G. : Es la consecuencia de una lógica implacable de los Estados del Tercer Mundo. Esos estados son terriblemente centralizados, sus funcionares no están bien pagados ni motivados. Conclusión: sus gobiernos carecen de eficacia, así como han abandonado ciertas zonas.

Este escenario es perfecto para las ONGs islámicas. Estas funcionan en base a dos conceptos que pueden parecer antinómicos: de un lado, basan su acción en los fundamentos ancestrales del Islam; de otra, son punteras en técnicas y en tecnología, aprendidas de las ONG occidentales. Además, estas ONG islámicas tienen mucho dinero y sus militantes tienen una motivación excepcional para defender a sus hermanos musulmanes. Resultado: llevan en primer lugar, sabiendo lo que deben hacer. La comparación con la Cruz Roja, organismo paraestatal, es para llorar.

tf1.fr : Algunas de ellas, como la fundación al-Rashid, están oficialmente prohibidas en Paquistán. ¿Por qué el Gobierno las deja actuar, legitimándolas de hecho?
A.-R.G. : Oficialmente, algunas ONG están efectivamente prohibidas y no tienen oficinas. Pero conservan una gran popularidad gracias a su acción social anterior. Prohibidas, pasaqn ocultamente: sus antiguos cuadros continúan recolectando dinero en las mezquitas o mediante las colectas cuando están sobre el terreno.
Por otra parte, las prohibiciones públicas se hicieron principalmente para satisfacer a EEUU. Pero detrás de la confiscación de los fondos o de ordenadores, no hay una voluntad real de prohibirlas. En Paquistán hay ciestros simpatizantes de las ONG’s prohibidas en el seno mismo del Gobierno. Además, si van demasiado lejos, los dirigentes temen una vuelta de tuerca.

Tf1.fr : Más globalmente, más que ONG islámicas, ¿no deberíamos hablar de ONG islamistas?

A.-R.G. : Sí. De un lado, las ONG islámicas se deben únicamente al nombre de la fe y de la solidaridad islámica. Pero por otro lado, otras tienen en efecto un objetivo político. Quieren imponer su visión de las cosas y del Islam, su ideología. Su último cometido es el de apropiarse del poder de determinados paises. En su caso, hay que hablar de ONG islámicas.

Tf1.fr : Estas ONG ¿pueden flirtear con organizaciones terroristas?

A.-R.G. : Sí, esa es su lógica. Su concepto de la actividad humanitaria no tiene nada que ver con el que se tiene en Francia totalmente apartado de la actividad política. Este concepto no existe en las ONG que reclaman ser del Islam. Para ellas, lo humanitario es un elemento fundador del tejido social del Islam, centrado en la familia (trabajo para el padre, buena educación para lso hijos…). para preservarlo, podemos tratar lo positivo (distribución de vestidos, de dinero), pero también lo negativo (catástrofes y guerras). Y todos los medios son buenos, del más pacífico (construcción de escuelas), al más radical. En este caso, podemos citar el envío de mujahidin cuando un país es invadido, como en Afganistán después de la entrada de la Armada roja. Y como los conflictos son considerados como una guerra contra los musulmanes, esto puede significar también poner bombas en los países considerados como enemigos del Islam.

Tf1.fr : Humanitario un día, combatientes, o sea terroristas, por la noche, ¿es eso posible?

A.-R.G. : Desde luego, en mi libro, lo expreso con la imagen, un poco caricaturesca del capítulo sobre la BP5 (galleta con proteinas) con TNT. Pero me he encontrado con esta situación, por ejemplo, en el Líbano en 1982 cuando la invasión israelí. Los médicos curaban a los refugiados por el día y combatían por la noche. Hoy, incluso puede irse más lejos.

Estos dobles gorros no han desaparecido, sino que se han transmutado en burgueses descontentos con los países occidentales y los suyos propios. Muchos regímenes tienen una generación de estudiantes en paro, que son arrastrados hacia el militantismo social o político, o sea, guerrero.

Tf1.fr : Mucho del dinero de las ONG reciben procede de las petromonarquías mientras qeue en compensación estas mismas monarquías piden que desaparezcan. ¿Por qué?

A.-R.G. : Las monarquías del Golfo se encuentran frente a un dilema. Las familias reales sólo tienen una idea en la cabeza: ¿cómo guardar ese poder? Una de las soluciones es redistribuir una parte de los beneficios que produce el petróleo a los más amenazantes: los islamistas. A cambio, no critican abiertamente el régimen. Pero est compra de la paz social, es un círculo vicioso: gracias al dienro recibido, estos islamistas cada vez son más poderosos y por tanto, más peligrosos. Y los gobiernos, sobre todo, en Arabia Saudí, tienen que jugar a la pureza islámica, loq eu refuerza aún más a los islamistas. En breve, estas monarquías están totalmente vendidas, pero por otro lado son aliados de EEUU.

Esta estrategia extremista provoca una escisión en el movimiento. Algunos piensan que la jihad en Iaq puede justificarse, pero no en este caso. Hay qeu hacer notar que la política americana en Iraq alimenta la lógica de los extremistas haciendo que crezca el sentimiento de que existe un complot generalizado contra los musulmanes.

Vaya ya salió, (¡¡¡¡cómo no!!!), Irak, ese tema tan recurrente.

¿Cuáles fueron las causas de la intervención armada en Iraq?

Paradójicamente la respuesta nos la da el mismísimo Abu Zarqawi, el hombre de Al Qaeda que dirige el terrorismo en Iraq. Este último ha decidido ofrecer una entrevista – obviamente, en gran secreto – a un afamado periodista árabe, el compatriota jordano Fuad Hussein. De ella ha surgido un libro, “Al Zarqawi: la segunda generación de Al Qaeda”, recientemente publicado en árabe y con próxima traducción al inglés. Una primera admisión crucial del terrorista es aquella según la cual siempre se ha considerado parte de la “segunda generación” de Al Qaeda, y está en contacto con Ben Laden desde hace años. Se trata de un desmentido clamoroso a quien – en América y en otros lugares – siguen repitiendo que entre Sadam Hussein y Al Qaeda no había relaciones, puesto que no existen pruebas ciertas que Sadam hubiera alojado y financiado a Zarqawi, lo hubiera atendido en sus hospitales, utilizado para operaciones contra los curdos y encargado de preparar una suerte de “ejército clandestino verde” a activar en caso de ocupación americana” (6).

Pues bien, en este libro-entrevista Zarqawi confirma que mucho antes de 2003 estaba en Iraq, y en estrecha colaboración con Sadam preparaba una organización clandestina lista para pasar a la acción si se producía la intervención extranjera. Mientras tanto se entrenaba masacrando curdos y, herido mientras ejercía este trabajo sucio para Sadam, fue cariñosamente atendido en los hospitales del régimen. (luego se extrañan de que los kurdos quieran la independencia). A pesar de pertenecer a la organización de Ben Laden desde hacía muchos años (Zarqawi dixit), por varias razones su organización en Iraq asumió sólo en 2004 el nombre de “Al Qaeda en Mesopotamia”. Por lo tanto, el tema está cerrado: antes de la intervención americana de 2003 el régimen de Sadam acogía, financiaba y armaba terroristas vinculados a Al Qaeda. Era, pues, un deber desarmarlo y acabar con él (7).

Pero, dirán algunos, ¿y las armas de destrucción masiva? Muchas veces se tiene la impresión que cuando se utiliza esta expresión se imaginan inmensos arsenales atómicos. Pero ésto ya no es como lo de Hiroshima: la microtecnología domina, y un convoy de media docena de camiones pudo trasladar en menos de veinticuatro horas a otros países micro-cabezas atómicas “sucias” capacitadas para destruir ciudades con millones de habitantes. En cuanto a las armas químicas y bacteriológicas, para gases capaces de producir una masacre basta un solo camión, para el kit necesario a provocar una epidemia una sola maleta. ¿Es descabellado pensar que un traslado de estas características pudo tener lugar conociendo la catadura moral del régimen de Sadam que asesinó a decenas de miles de sus súbditos con gases químicos? (8) Pero el libro-entrevista de Zarqawi nos revela más cosas sobre Al Qaeda y sus proyectos. “Zarqawi también explica el proyecto político de Al Qaeda, dividiendo su historia en siete etapas. La primera, “El despertar”, es el período en el cual con los atentados del 11-S el mundo islámico toma conciencia de estar en grado de atacar América, y de la capacidad operativa internacional de Al Qaeda. La segunda etapa, “La apertura de los ojos”, va de 2002 a 2006, y – mediante los atentados de Madrid, de Londres y otros ya en programa – apunta a terrorizar a los electores europeos y americanos. El objetivo es convencerles que sólo eligiendo hombres políticos que substancialmente se desinteresen de quien gobierna los Países árabes podrán rehuir de un goteo de atentados siempre más sanguinarios. (tengo que decirle sr. Al-Zarqaui, desde mi modesta posición que a mí me abrió los ojos en sentido contrario: yo no era favorable a la guerra de Iraq, pero sólo con ver el atentado y la manipulación consciente y continuada del tema, ahora sí lo soy).

“Una vez “persuadidos” los electores occidentales a librarse de los políticos “intervencionistas”en Oriente Medio – los varios Bush, Blair y Berlusconi – arrancará la tercera etapa, “La insurgencia”, en la cual entre el 2007 y el 2010 una campaña terrorista sin precedentes tratará de reducir a los mínimos términos el poder de Israel (debilitado también por elementos demográficos) y acabar con la principal amenaza para el fundamentalismo dentro del mundo islámico, el gobierno moderado de Turquía. (leñe, después de leer a Abu Bakr, es cierto que el islamista Erdogan es “moderado”, pero, vamos tampoco es alguien de quien me fíe especialmente). “Si la identificación del primer adversario, Israel, es obvia, el odio manifestado para con el Islam moderado turco es bastante significativo. Una vez neutralizadas las capacidades de reacción militar israelíes y turcas, con Occidente atacado con nuevos atentados toda vez que estuviera tentado de abandonar el aislacionismo, los ultra-fundamentalistas cuentan con tocar poder entre el 2010 y el 2013, derrocando dos monarquías consideradas hostiles en Países árabes de crucial importancia: Arabia Saudí y Jordania.

“El entusiasmo desencadenado por estas victorias haría posible entre el 2013 y el 2016 la adhesión a un nuevo califato capaz de unir todo el mundo islámico de la mayoría de los Países musulmanes, cuyos gobiernos caerían víctimas de rebeliones populares. Y a partir de 2016 podría por fin volver a ponerse en marcha el programa de lucha total para islamizar el mundo entero, “temporalmente” interrumpido por las derrotas musulmanas en Europa en el siglo XVII. “Conquistar algunos Países árabes, unirlos y reconstruir el califato, retomar la lucha para la conquista islámica del mundo son los tres objetivos enunciados ya en 1928 por la casa matriz del fundamentalismo, los Hermanos Musulmanes, en su documento de fundación.

Zarqawi les da ahora una nueva concreción. Si los objetivos lejanos parecen utópicos, los cercanos parecen peligrosamente próximos a su realización” (9). Ahora bien, salvo su triunfo de Madrid (con el cambio de gobierno y la retirada deshonrosa de Iraq – siempre y cuando se confirme su participación en los atentados – Luis del Pino, entre otros, dixit) y su capacidad de seguir golpeando ferozmente en Inglaterra, Egipto, Indonesia e Iraq, ¿estamos realmente acercándonos a la realización de los objetivos a corto plazo de Al Qaeda? Todo indica que no.

En una carta del número dos de Al Qaeda, al-Zawahiri, dirigida al jefe de la organización en Iraq al-Zarqawi, publicada por el Pentágono íntegramente – tras versiones parciales colgadas en distintos portales de Internet, inclusive algunos islámicos que incitan al jihad – no sólo afirma que las masacres de civiles iraquíes “nos restan el consenso de las masas islámicas”, sino que detalla una serie de derrotas: la detención o muerte de decenas de líderes de Al Qaeda, las gravísimas dificultades que tiene la dirigencia para comunicarse con las bases, problemas “dramáticos” que afectan a los recursos financieros que parecían inagotables.

El argumento según el cual tampoco la versión del Pentágono de la carta de al-Zawahiri sería la original ha sido inmediatamente recogido y utilizado por la prensa anti-Bush, pero no es decisivo (no cabe olvidar que en 2006 hay elecciones en Estados Unidos y que la prensa progresista ha ya dado el pistoletazo de salida a la campaña contra el Partido Republicano de forma oficial, en ello bien imitada por los corresponsales en Estados Unidos de los medios de comunicación europeos que creen a pié juntillas todo lo que publican diarios como el New York Times o el Washington Post). De hecho, los especialistas saben que análisis análogos circulan desde hace meses en Al Qaeda y se plasman en documentos de la organización cuya autoría no es cuestionada por nadie.

Desde los primeros meses de 2005 se difunde en los ambientes ultra-fundamentalistas un libro de 1.601 páginas del sirio Abu Musab al-Suri que lleva como título Un llamamiento a la resistencia islámica global. Al-Suri no forma parte de la inquieta “segunda generación” de Al Qaeda a menudo invocada por al-Zarqawi, sino de la primera y ha sido junto con Ben Laden discípulo directo del ideador de Al Qaeda, el shaykh Abdullah Azzam. En el libro, al-Suri – que procede de una ilustre estirpe familiar de maestros sufi sirios, y que no es meramente un teórico ya que estuvo presente en Afganistán como experto de explosivos – expone las mismas ideas de la carta de Zawahiri: matar civiles musulmanes es con toda probabilidad inmoral y ciertamente contraproducente, sembrar odio entre suníes y chiíes como hace al-Zarqawi en Iraq perjudica los objetivos globales de Al Qaeda (que necesita del apoyo de los chiíes y del gobierno iraní), y estos errores son la causa de una serie de derrotas. El pasado 25 de septiembre un líder de Al Qaeda en Egipto, al-Hilali, ha traducido las mismas ideas en un mensaje en el que invita a atacar turistas y diplomáticos extranjeros, mientras que matar civiles musulmanes pone en riesgo la misma existencia de Al Qaeda (10).

Señor Ghandour, me parece que está usted un poquito equivocado en cuanto a la guerra de Iraq. Le desautoriza el segundo terrorista más buscado del mundo. Deje de hacer la pelota a los franceses (que bastante tienen con lo que tienen) y piense un poquitito en lo que usted mismo ha dicho: tienen objetivos políticos y para ello utilizarán todos los medios que tengan a su alcance. Da igual cuáles sean estos. Cuanto antes se les pare mejor. Si no pensaránqeu nadie resiste y que todo el monte es orégano. Incluido Al-Zarqaui, ese coleguita de Saddam y de Bin Laden. A lo que hay que añadir que el atentado de hoy en Irak prueba que la “umma” es una patria poco compacta porque, en vez de exigir el castigo de los culpables, lo que se hace es asesinar a personas que no tuvieron nada que ver en las posibles torturas y, por tanto, justificar el atentado por las torturas sí es pensar como los terroristas “humanitarios”.

Y otra consideración: parece que Sudán no les interesa tanto a los de Al-Qaida. Es más, un editorial del Washington Post del 12 de agosto del 2005, titulado “vergüenza árabe”, criticaba a los gobiernos ricos de toda la región por no prestar ayuda adecuadamente a Darfur – mientras que América había aportado el 53% de las donaciones totales.

El editorial era especialmente crítico con los países árabes ricos en petróleo: “Esta indiferencia árabe es vergonzosa. Las víctimas de la peor crisis de Sudán, en Darfur, son musulmanas, y la ayuda al sur no musulmán de Sudán es esencial… los árabes tienen todos los motivos para preocuparse por Sudán, y aún así han hecho aún menos que los países no musulmanes distantes”.¨

[…]El ex redactor del diario londinense en árabe Al-sharq al-Awsat, Abd al-Rahmán al-Rashid, publicaba un editorial el 24 de junio del 2004 acerca de la indiferencia de la prensa árabe hacia Darfur: “No son víctimas de la agresión israelí o la americana; por lo tanto, no son motivo de preocupación. Así es como se extiende un enfoque de indiferencia hacia los de fuera del círculo de conflictos con extranjeros y se permite su asesinato, mientras se lee y se escribe acerca de la crisis de Darfur… ¿La vida de 1000 personas en el Sudán occidental es menos valiosa, o tiene más importancia un solo palestino o iraquí muerto, simplemente porque el enemigo sea israelí o americano? … En cuanto a los intelectuales árabes… que consideran que toda sangre no derramada en conflictos con extranjeros es gratuita y su derramamiento justificable – son los cómplices intelectuales del crimen…”

[…] Poco antes de las últimas elecciones presidenciales en América, algunos árabes influyentes afirmaron que Darfur era en realidad una conspiración para ayudar a ganar al Presidente Bush. El embajador sudanés en El Cairo, el Dr. Ahmed Abd Al-Halim, habló el 11 de agosto del 2004 en el canal saudí Al-Majd TV, declarando que los votantes “extremistas” de América querían convertir Sudán en un estado cristiano.

[…] Mientras que estos y otros editoriales cuestionan si tiene lugar realmente un genocidio en Darfur, apenas durante el último par de semanas, las matanzas han continuado. Un ataque típico tuvo lugar el 28 de septiembre, cuando 400 guerreros árabes sobre camellos y caballos atacaron el campamento de refugiados de Aro Sharow, matando a 34 civiles, mientras helicópteros del gobierno sudanés lo sobrevolaban. La prensa árabe ignoró completamente los ataques – verdaderamente vergonzosos de hecho.

(Excursus: Por cierto, Chirac amenaza con presentarse a las presidenciales del 2.007 (Patrick Devedjian dixit). Qué cruz tienen estos franceses con este hombre….)

2 comentarios para “Al-Qaida y la asistencia social”

  1. Anonymous said

    Excelente, blues. ¿Chirac otra vez? ¡Pero si está acabado!

    ¿A ver si le gana Le Pen?

  2. […] Interesante leer este nuevo informe sobre la relación entre las organizaciones no gubernamentales y el terrorismo islámico. Hace unos meses colgué en el blog esta entrevista a Abdel-Rahman Ghandour en la que se refería a la relación entre Al-Qaeda y el descubrimiento de los “milagros” que para su causa podían hacer las actividades caritativas. […]

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