La campaña mundial contra los blogs, en la que está participando activamente la derecha pepera, y “periodistas de denuncia” como Luis Herrero no puede ser una casualidad.
Se ha comparado la batalla del blog contra los medios de comunicación tradicionales con la de Lutero contra la Iglesia Católica. En la base de ambas una revolución de la información: la imprenta en un caso, la Internet en el otro. La Internet ha implicado una desintermediación casi absoluta de la información. No hace falta inversión alguna, no hay editores, permite a cualquiera que tenga algo que decir alcanzar hasta el último rincón conectado del planeta. Todo ello sin control, hasta ahora.
En los últimos meses hemos tenido noticias del cierre de varios blogs y el acoso a los blogueros más valientes. Además han aparecido iniciativas legales diversas contra los blogues. Una de las más preocupantes ha sido la del Parlamento Europeo, que al contrario de los parlamentos tradicionales fiscaliza a sus representados en vez de a los políticos.
Leo ahora que para el 2012 los Proveedores de Internet de todo el mundo reducirán Internet a una especie de TV de pago por suscripción. Es decir, Telefónica -o la compañía que contratemos- solo daría acceso a los sitios del correspondiste paquete, y bloquearía al acceso a cualquier otro sitio.
Tengo que decir que no me lo creo; los internautas abandonarían semejantes proveedores. Aunque quién sabe. Habrá que estar preparados.


